jueves, 17 de septiembre de 2009

tu dedo índice


Qué adictivo puede ser
dibujar recuerdos, la lengua como pincel, la piel como lienzo.

Comparar las pesadillas con la realidad, trazar bocetos y ver nacer un par de ojos que no conozco, no conozco a mi musa, la dibujo y no la conozco, hablo con ella y no sé quién es.
Miro retratos de gente irreverente, gente  maltrecha y deshecha.hey hey hey are you gay? are you God?

ácido arsénico, gimme more.

martes, 1 de septiembre de 2009



Entonces no creía en devaneos,
en ese entonces sólo lograban irritarme por su monstruosa, aunque seductora, insolencia.
Entonces solía dejarme llevar por el eco de las ramas sugestionadas, moviéndose levemente al ritmo del viento.
Y cerraba los ojos, cerraba el alma, tratando de extraviarme.  Yo trataba de ignorarme.


Ahora me escucho, vuelvo a mi cuerpo, a mi vida, a mi café y a mi tarde gris.



Más gris que nunca.